Esferapública en Documenta 12

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por Victor Albarracín

Esfera Pública es un grupo de discusión sobre arte, que a partir de su sitio en Internet (www.esferapublica.org) y su lista de distribución de correos (esferapublica@yahoogroups.com) ha conseguido, en el curso de los últimos siete años, consolidarse como un escenario privilegiado de información, crítica y diálogo en torno a múltiples aspectos del campo artístico en Colombia, dando voz a posiciones diversas y encontradas y convirtiéndose en, quizás, la fuente más completa para acercarse y participar de los debates en torno al arte nacional de los últimos años. A partir de la invitación que Documenta 12 le hizo a Esfera Pública para participar en su espacio para proyectos editoriales independientes, donde actualmente se encuentra Jaime Iregui, fundador del grupo, aprovechamos la ocasión para plantearle no tantas preguntas como habríamos querido.

Victor Albarracín: Lo primero y más obvio en este momento: ¿Qué hace Esfera Pública en Documenta?

Jaime Iregui: Esfera Pública fue invitada a participar en Documenta 12 en el proyecto Documenta 12 Magazines (D12M), que convoca a más de 80 proyectos editoriales independientes de distintas partes del mundo.

Para un espacio de discusión como Esfera Pública, donde se ha reflexionado críticamente en torno a las grandes exposiciones, esta invitación generaba preguntas sobre el sentido de participar en una exposición como Documenta: ¿Cómo participar?, ¿Qué implicaciones tendría para un espacio como Esfera Pública? ¿Tiene algún interés para sus miembros reflexionar en torno a las preguntas que propone Documenta?

Por una parte, algunos participantes manifestaron temores de que Esfera Pública fuese “absorbida” por una exposición tan emblemática. Por otra, se pensó que la independencia del espacio se viese comprometida o que fuese a alterar sus dinámicas de discusión para adaptarse al formato que se propone desde Kassel.

El formato de D12M está pensado específicamente para magazines y publicaciones impresas lideradas por un editor o comité editorial que define un tema y encarga los artículos a una serie de colaboradores. Cada proyecto invitado es independiente de definir –de acuerdo a sus propias dinámicas y criterios editoriales- cómo participar: si con un número determinado de artículos, una edición especial, un seminario, etc.

Los espacios de discusión (sólo participan dos: Empyre, de Australia, y Esfera Pública) tienen dinámicas muy distintas; en el caso de Esfera Pública, los “temas” no están predeterminados, surgen de las mismas discusiones. De esta forma, la sola publicación en el foro de la invitación a Documenta generó una serie de participaciones que planteaban que el reto no era tanto si aceptar o no la invitación, sino cómo participar.

Por otra parte, tanto para los magazines impresos, como para las pocas plataformas on line invitadas el participar en D12M, se abre una oportunidad para establecer vínculos, intercambiar contenidos y, en suma, conocer cómo trabajan, qué piensan, y qué tipo de propuestas editoriales pueden emerger de este encuentro.

VA: ¿Cómo se dio esta participación?

JI: En mayo del 2006 recibí por correo electrónico un mensaje de Cordula Daus, coordinadora editorial de D12M, donde me decía que estaban muy interesados en que Esfera Pública participara en el proyecto. Este correo me llegó de forma imprevista, pues no tenía conocimiento de que Documenta estuviese trabajando en torno a propuestas editoriales independientes. Es más, cuando recibí el correo, pensé que era una broma de algún miembro de Esfera.

Desde ese momento se dio un diálogo constante con Cordula Daus, donde intercambiábamos opiniones tanto sobre los modos de discusión de Esfera Pública, como sobre los planes que tenían en torno a D12M, entre ellos el de una plataforma on line que diera cabida a las contribuciones de las publicaciones invitadas.

Para las posibles contribuciones de Esfera Pública, lo primero que hice fue enviar una invitación a todos sus miembros para que, en caso de estar interesados en reflexionar a partir de los temas de Documenta, enviasen sus propuestas. Igualmente, así estas preguntas pudiesen resultar interesantes, lo importante era contextualizarlas, repensarlas y, en lo posible, redefinirlas en relación al contexto local. Tal fue el caso de una serie de artículos y entrevistas que se publicaron el año pasado donde se retomaron temas e inquietudes que se habían generado en torno a las prácticas de discusión de Esfera Pública y que a su vez generaron otros debates, como fue el caso, entre otros, del que se dio a partir del artículo “Asuntos Internos” de Guillermo Vanegas, la entrevista al grupo de investigación “Un lugar en la Plástica”, las entrevistas en torno al tema del cubo blanco como propuesta de la modernidad, donde se tocaron aspectos que se encontraban en discusión en ese momento, como el de la relación del arte contemporáneo con los espacios patrimoniales, las dinámicas de los salones regionales y el cubo blanco como contexto ideológico e institucional.

VA: Si Esfera Pública, entendida como una plataforma colectiva difundida en Internet, está presente en Documenta, ¿podemos asumir que sus discusiones trascendieron el entorno local y tienen, en este momento visibilidad e interés internacional, o más bien, como suele ocurrir con múltiples proyectos locales exhibidos en macroeventos, se trata de uno más de los ejercicios coloniales de curadores internacionales que vienen al trópico para cazar prácticas exóticas?

JI: De los cerca de tres mil afiliados a Esfera Pública, un buen porcentaje vive fuera del país. Se trata de lectores de diversos lugares de Latinoamérica, EE.UU. y Europa. Imagino que entre ellos se encuentran colombianos que viven y estudian en el exterior. Sin embargo, cuando he tenido la oportunidad de viajar a ciudades como Caracas, Buenos Aires y Sao Paulo, me he encontrado con gente del lugar que sigue los debates con alguna regularidad, sobre todo aquellos que permiten una lectura desde otros contextos, como los que han tratado en torno al papel de la crítica, el mercado y la educación. Por ejemplo, fue a través de un crítico de nuevos medios que vive en Buenos Aires que el equipo de D12M se enteró de Esfera Pública, luego volvieron a saber de ella en Barcelona y en Berlín. Lo que precisamente más les interesaba era que sus debates, así tuviesen un marco “local”, trascendían a públicos de otros países.

No tengo datos precisos sobre cuánta gente estará visitando la muestra de D12M en el Documenta Halle, la versión on line de este proyecto, o leerá la versión impresa de los Documenta magazines que distribuye la editorial Taschen en las librerías. Sin embargo, no creo que el problema de visibilidad y reconocimiento deba ser abordado únicamente desde criterios cuantitativos. Creo que todo este asunto apunta a conectar proyectos que de alguna forma trabajan a nivel local, y que seguramente no van a perder ese tono local por conocer qué se piensa y qué se escribe en otros lados. Me parece que es sano saber qué pasa en otras partes y contar con otros interlocutores, sin temer que por hacerlo uno va a perder su espíritu y su especificidad.

Si tenemos en cuenta que sólo hay dos espacios de discusión entre los 80 invitados a D12M, Esfera Pública es sin duda una planta exótica, con unas dinámicas de discusión que los organizadores de D12 aspiran a que germine en su plataforma on line, en la que hasta ahora sólo se han dado breves alegatos en torno a aspectos logísticos y organizativos del mismo proyecto. Todavía hay que esperar (la plataforma estará on line por un tiempo indefinido) y ver si se generan discusiones en torno a sus contenidos.

El proyecto de D12M ocupa un lugar en el Documenta-Halle y los proyectos están presentados de modo bastante horizontal -en donde es tan relevante lo escrito en Filipinas como en Ámsterdam o Berlín- sin caer en modos de disposición jerárquicos, espectaculares o exotizantes. Es básicamente un espacio para la lectura, la consulta y la conversación. Nada más. Se hace énfasis en que se trata de un proyecto en proceso, donde lo que importa no es el “valor expositivo”, sino el discursivo.

VA: Una iniciativa como ésta resulta poco típica en un entorno en el que los espacios independientes colapsan, las publicaciones difícilmente superan el primer número y muchos artistas no consiguen construir una plataforma sólida para la difusión de su trabajo. ¿Cómo ha logrado Esfera Pública mantenerse y superar todos los problemas ligados a su funcionamiento durante estos años?

JI: Esfera Pública se mantiene por el bajo costo de las tecnologías utilizadas , pero fundamentalmente porque a sus afiliados les interesa participar, ya sea escribiendo o siguiendo sus debates. Consultan sus archivos, revisan debates y artículos. Es decir, así como es espacio de debate, lo es también de documentación y archivo. Como moderador, me interesa que Esfera Pública siga siendo tal y como se define desde un comienzo: un espacio de discusión en la que distintos puntos de vista se comunican y, eventualmente, se transforman en opinión pública.

VA: Por último, ¿qué le espera a Esfera Pública ahora? ¿Hay mutaciones o ampliaciones a la vista? ¿Es este un proyecto abierto indefinidamente, o se ha contemplado la posibilidad de darle un giro drástico para redirigirlo o incluso cerrarlo?

JI: Hay varias cosas, pues el espacio tiene diversas capas o niveles que operan con reglas y periodicidades distintas. A mediano y largo plazo, Esfera Pública como espacio de discusión se mantendrá como lo ha venido haciendo desde el comienzo: intervenciones en torno a las prácticas institucionales (curadurías, premios, manejos institucionales, etc) y situaciones específicas que emergen en el medio local.

Desde hace dos años se ha venido consolidando un espacio de auto-reflexión sobre la crítica de arte que a su vez señala a Esfera Pública como uno de sus espacios de producción. Se trata de investigaciones como “Aprender a discutir”, de Guillermo Vanegas, y artículos como “La crítica de arte en Colombia: amnesias de una tradición”, de William López. En esta medida, últimamente se está cuestionando a la crítica que se hace desde el espacio por no intervenir y aportar soluciones de cara a las instituciones o situaciones que son objeto de su crítica. Por ahora, una de estas soluciones -en este caso, al problema de la falta de crítica de exposiciones- ha sido el seguimiento a las muestras del Premio Luís Caballero a cargo de Lucas Ospina y Jorge Peñuela, que generó un conjunto de artículos de fondo, así como una serie de discusiones que enriquecieron las posibilidades de interpretación de las obras, la misma práctica crítica y su modo de relación con el público que ha seguido estas exposiciones.

A corto plazo habrá una especie de micro-seminario on line en torno a D12M y la exposición en que se inserta, Todo este material surge de la presentación de Esfera Pública en Kassel, que se hizo en el Documenta Halle. Se trata de video-entrevistas, imágenes y textos, así como enlaces a otras publicaciones. La idea, como lo mencioné anteriormente, es que los afiliados a Esfera Pública tengan acceso a procesos y proyectos similares que operan en otros países. Así mismo se realizarán una serie de conferencias que con el título de “Recorridos y derivas por Documenta12, MDE07 y Munster”, tendrán lugar en la Universidad de los Andes, donde soy profesor del Departamento de Arte.

En resumen, más que crecer, ampliarse, diversificarse o redirigirse, lo que creo le espera a Esfera Pública es seguir por el camino que va, haciendo los cambios que se consideren necesarios y evitando en lo posible toda pulsión expansiva que desdibuje las dinámicas que hasta ahora le dan forma y contenido: el debate y la discusión alrededor de eventos y situaciones del medio artístico en Colombia.”

la presente entrevista fue realizada especialmente para Arteria

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